Bichos en mi cerebro

Mi otro blog

http://orugasmecanicas.blogspot.com/

10/03/2012

Proyecto de novela...


Índice

Supongo que podría contarlo como si fueran unas instrucciones, en plan:

1º-Nunca dobles tu ropa y ve siempre con ella arrugada, porque, evidentemente, tampoco la planchas o “Pareces una mendiga, hija”
2º-Déjala tendida hasta que el vecino de arribe te la manche de lejía al tender la suya o hasta que los pájaros aniden en ella. Entonces y sólo entonces recógela muy deprisa, de manera que unos pantalones caigan en el tendedero del piso inferior y bajes allí sin zapatos o “Conociendo a los vecinos”
3º-Déjate las llaves dentro cada vez que surja la ocasión o “¿Estás intentando robar?”
4º-Llama a los demás desesperada, para que te ayuden a  arreglar algo, síguelo intentando de manera que lo consigas justo antes de que toquen al timbre o “Si querías liarte conmigo haberme avisado: me habría negado”
5º-Cómo hacer que tu casera venga en unos minutos o “Cocina flameada”
6º-Quiero que me devores cuando muera pero no mires mi dedo gordo del pie relamiéndote mientras aún estoy viva o “Gatete”
7º-Se me han gastado las ideas para títulos originales así que…o “Navidad”
8º-Pues eso capitulo ocho.

Capítulo Y


Dicen que las personas inteligentes suelen ser muy despistadas; en mi caso sólo despistada…y torpe .No he oído nada sobre esa combinación, salvo que…bueno, la gente se ríe de sus caídas o de sus accidentes; aunque tengo una jodida suerte. Suerte porque aún no he muerto y jodida, pues…porque atraigo los problemas y…las pelotas.
Soy de ese tipo de personas (sin entrar en la definición del término) que guarda salsa barbacoa para la segunda mitad de la pizza y deja la primera sin por precaución y luego al ir a comerse la otra le sobra condimento…Soy un caos, sin pretenderlo. De hecho soy un caos incluso intentando ser organizada, intentando…ser como los demás.
Nunca pretendí ser torpe; quiero decir que en ningún momento me paré con las manos apoyadas en la cadera en medio de algún lugar sin nombre diciendo: ¡Voy a ser torpe! ¡No! Mejor… ¡Voy a  ser jodidamente torpe!
Estoy un poco cansada de que la gente a mi alrededor piense que lo que me sucede es porque no presto la suficiente atención o que no quiero hacer las cosas bien. Lo intento…de vez en cuando

Como destruir tu vida.

“Pareces una mendiga, hija”- I

Supongo que lo original de mi historia es que no pretende serlo. Es una novelucha sin ambición que solo quiere entretener y que te mira con ojillos desde su fondo blanco.

Dicho esto y eliminando todas tus expectativas empiezo:
Soy estudiante, o, para ser más exactos estudio Educación social y especial desde hace cuatro años. Mi vida no tiene nada raro o sugerente :visto normal , ni pijo , ni hippie ni nada…quizá un poco dejada. Mi pelo es largo pero no mucho ,liso pero no demasiado, mis ojos no tienen un color como verde o azul pero no son feos , mi tono de voz no es grave ni agudo, no estoy buena , pero tampoco tienes que tapar tus ojos para que no se quemen por mi putrefacta fealdad. No soy alta, ni tampoco baja, ni lista, ni nada, ni siquiera divertida o fiestera.
No bebo…bueno eso no es del todo cierto una época bebí algo, intentando encontrarle el gusto, como los que están a mi alrededor, pero por más que lo intenté sólo deseaba no tener que hacerlo y bebía rápido para no notar el sabor. No fumo y me da bastante asco, aunque me encanta el olor de los cigarrillos cuando aún no han sido prendidos.
Las palabras son importantes para mí, quizá demasiado, si tuviera que elegir una, ellas serían mi obsesión .No hay nada mejor que tener que decir algo con ciertos matices y poder expresarlos incluso si no tuvieras manos o tu rostro estuviera completamente paralizado; aunque, a veces, el problema no es no saber cómo expresar algo, si no que incluso habiéndolo expresado perfecto, diciendo justo lo que querías decir, la otra persona no lo entienda.
Bueno, todo esto era para llegar a que estudio fuera. (Sí, tengo esa suerte de tener unos padres que se esfuerzan para que sus hijas lleguen a  ser lo que quieren ser)Y todas las semanas tengo que ir a mi casa desde el piso donde estudio, que está como a media hora en coche, 45 minutos en autobús. Me lavo mí propia ropa (No quiero ningún pin por ello) y mi madre no parece entender que con tantas horas de clase, trabajos y ordenador lo que menos me apetece es ponerme a planchar ropa o a doblarla así que se lo admito o al menos al principio lo hacía: mi ropa está muuuuy arrugada, pero ¡eh! ¡Mamá!: limpia.
-          Ari…-Sé que me va  a regañar ,pero lo disimulo
-          Dime
-          ¿Vas a ir así?
-          ¿Así cómo? - Me mira la chaqueta con desprecio
-          ¿Pero como es posible que tengas la chaqueta tan arrugada?
-          Es un tratamiento especial que consigue que…-Me mira advirtiéndome de que hoy su humor no está con nosotras – Bueno, mira, vale… ¿No está tan mal no? -Frunce los labios como mi antigua maestra de plástica de primaria…a la que por cierto odiaba y observo su pelo acordándome de una foto en que lo tenía largo ,muuuuy largo
-          ¿Me estás escuchando? ¿Eh?
-          ¿qué? – Oh…mierda.
-          Pffff…estoy harta de que no me escuches, ¿pero se puede saber que te pasa? No es normal que con veintidós años sigas como si tuvieras… – ¿Veintidós? ¿Ya tengo veintidós? Creí que andaba por los veinte...debería replantearme lo de llevar un calendario siempre conmigo  – ¿Ari? No, ya no puedo contigo, superas mi paciencia y mira que soy una persona paciente, soy muy, muy paciente  – Pongo los ojos en blanco un momento  – Ya estamos: te estás burlando de mí.
-          ¿Qué yo que? No, no, no…no pretendía… –Me interrumpe antes de que pueda terminar la oración.
-          Madre mía, ¿Qué habré hecho mal? – y se va murmurando tonterías para la cocina con su bata azul y sus ideas antiguas. Reacciono un poco tarde :
-          ¡Eh! Eso significa que puedo ir ¿no? ¿no?

Por aburrimiento miro mi móvil: hay siete llamadas perdidas de Nath… ¡Ups! No sé si llamarlo o cogérselo a  la octava…Mientras hablo mi bicho suena y lo cojo antes de que termine la intro de “I will rise again” (Arch Enemy para los que no la conozcáis)
-          Dime
-          Eso digo yo
-          ¿Qué? –Esta vez estoy segura de que no me he perdido ninguna parte de la conversación o, al menos eso creo.
-          No me has llamado
-          ¿Tenía que llamarte?- Me subo la cremallera de la chaqueta y allí en el dorso de mi mano veo dibujado un teléfono en el que pone Nathaniel- Oooo…Quería hacerlo, de verdad, te lo prometo, lo tengo apuntado en la mano, yo…
-          Aria, siempre pasa igual, si no quieres seguir saliendo conmigo, pues me lo dices ¿sabes? Y punto, bueno, de hecho ya no vas a tener ese problema, no voy a  estorbarte más, porque estoy rompiendo contigo, se acabó: No sabes ni dónde tienes la cabeza, eres demasiado….demasiado distraída, no te interesa nada más allá de la mera curiosidad.
-          ¿Me vas a dejar por teléfono? –No obtengo respuesta, ya ha colgado. Sé que soy despistada, pero no es como para romper ¿o sí? Quizá no sea totalmente consciente de mi propia estupidez, tal vez, ¡Tal vez! Todo sea un complot para arruinarme, o tal vez simplemente me esté volviendo loca ¿quién inventaría  la camisa de fuerza? ¿Se inventaría para lo que se usa o la idearían como otra cosa como por ejemplo la coca-cola que nació como medicina? Creo recordar que llevo un Aquarius en el bolso, allí está la botellita deliciosa.

Os iba a describir  a Nath, pero como ya no forma parte de esta historia…¡Oh! ¡Qué pena! Me paro un momento antes de abrir la puerta… ¿Y ahora donde voy yo? Yo iba  salir con Nathaniel y si ya no salgo con él se supone que tampoco salimos por ahí ¿no? Mis amigos están demasiado ocupados en sus propias cosas como para empezar a salir antes y como la hora que me permiten mis padres es irrisoria…Pues nada, me toca ser la Friki tocapelotas y amargada que no sale ni tiene vida social…Quizá aún tenga mi gorro de persona antisocial que usé la última vez que me pasó. (Lo de no salir, no lo de que me dejaran)
El viernes y el sábado pasan rápido, supongo que es lo que tiene pasarse la tarde con el ordenador y el resto del día haciendo cosas que no requieren ningún esfuerzo mental. Así que apenas me doy cuenta cuando llega la hora de coger el autobús para ir a Granada, y apenas noto que debería haber estado en la parada hacía cosa de una hora.
Mi madre sale de la cocina, secándose las manos en un paño azul y me mira, desconcertada.
-          ¿Qué haces todavía aquí? ¿No tenías clase?
-          Claro…cojo el autobús de las tres y cuarto
-          Aria…son las cinco de la tarde- Noto como los músculos de mi espalda se tensan…Mierda.
-          ¿Quieres que te llevemos? – Su voz no está cargada de cariño, ni siquiera de caridad…sólo lástima o compasión. Fuerzo a una mueca a aparecer en mi cara.
-          Sería interesante –Me levanto leoninay grácilmente hasta que me golpeo una pierna con un pie y me caigo al suelo, arrastrando conmigo ordenador, cargador, el móvil y la parte de arriba de la mesa. Noto la sangre deslizarse por mi codo, allí donde el suelo la mordió vilmente. Mi madre apenas se inmuta: está acostumbrada a mis continuas caídas y esta no es precisamente la más grave .Así que sigue allí, secándose las manos húmedas y mirando como me levanto trabajosamente.
-          ¿Puedes moverlo todo?
-          Sí…creo que sí- Y sigue a lo suyo, porque ya está acostumbrada  a que sea una decepción constante.




En facebook